Cada perro debe tener un mínimo de educación para evitar que sus vecinos, transeúntes y otros amos se sientan molestados o - en los peores casos - amenazados. No quiere decir que su perro debe "funcionar como una máquina" sino que sólo debe aprender algunas reglas y órdenes importantes.
Pero antes de empezar con la educación del perro, el amo debe informarse como actúa su perro, como piensa y como vive para poder entender sus necesidades. Esto incluye el reconocimiento y cumplimiento de las normas, ordenanzas y leyes vigentes de la tenencia y de la tenencia y de la protección de los animales domésticos.
Además es muy importante que tenemos que actuemos con dulzura, paciencia y firmeza para darle a nuestro perro la sensación de que ha caído en buenas manos.